6 feb 2018

doce


sobre la orilla de Gaza en cualquier momento–ayer hoy mañana
doce niños palestinos que lloran
juegan a hacer burbujas de sangre con sus antepasados
son explotados por un misil-marca-israel
diseñado y financiado por el
departamento-de-defensa-de-los-estados-unidos-de-norteamérica
dueños de decidir la paranoia y las invasiones

doce niños palestinos se vuelven burbujas de sangre
vuelan por el aire en busca de sus antepasados
se posan como pajaritos en olivos y cipreses



bajo el cielo del Magreb en octubre o en febrero
haga frío y calor, llueva el cielo, agujereé la tierra
doce musulmanes reciben las gotas democráticas de la oohtan
pilotos ingleses franceses yanquis nublan el cielo de Libia
y los paraguas no alcanzan y los destierros se precipitan
los estados son caotizados y los siniestros descontrolan bajo control

doce musulmanes libanesas o iraquíes o afganas
en octubre o en febrero
no soportan la lluvia ni las estrellas fugaces
y no conocen el silencio
doce musulmanes en cualquier esquina
siempre llueve, se agujerea la tierra



en las afueras de Alepo a cualquier hora del día o de la noche
doce mujeres sirias, que nunca vieron la-luna-salir-del-mar
son acribilladas por un comando de mercenarios
entrenados por altos mandos franceses y abastecidos con sus armas

dirán de los asesinos que no asesinan
que “luchan contra la tiranía”.
de las doce mujeres nadie dirá nada
nadie dirá que eran madres
que trabajaban en el mercado, en el ferrocarril, en el algodón
que preparaban tabule, que jugaban con sus hijos y con sus madres
que ardían de amor y no conocían el mar
nadie dirá que sus cuerpos acribillados formaban un océano rojo y cansado

al atardecer
sobre las ruinas milenarias del tiempo
a varios mares y cielos de allí
doce siniestros hombres de traje y corbata
planifican el terror
deciden cómo se verá el mundo
en qué lugar de la periferia situarán la culpa
el peso de los cuerpos y de las creencias
cómo amanecerá lo distinto, de qué color será el enemigo
y mandarán títeres camuflados para confundir

para la balanza occidental de este mundo
desequilibrado imperialísticamente
los muertos no se justifican
simplemente se distorsionan o se ocultan