desde las orillas del mar Lejano
un hombre
viejo, barbudo, desalineado
intenta verme
fuerza la vista
para comprender que más allá
del sol, del ultimo sol
la sabana que me cubre
mimetiza las olas de su mar
olas azules y celestes
olas grises como lomos de criaturas sin nombre
yo que creía poder leer
a Hemingway, a Greene, a London
ni siquiera puedo concentrarme en soñar,
dormir al menos,
mientras escucho el despertador
que le dice a mi padre:
es hora de ir a trabajar.
( 2 - 2 - 12 )
mientras escucho el despertador
que le dice a mi padre:
es hora de ir a trabajar.
( 2 - 2 - 12 )
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