27 may 2020

verano

la cama esconde espejos vacíos

desde las orillas del mar Lejano
un hombre
viejo, barbudo, desalineado
intenta verme

fuerza la vista
para comprender que más allá
del sol, del ultimo sol
la sabana que me cubre
mimetiza las olas de su mar
olas azules y celestes
olas grises como lomos de criaturas sin nombre

yo que creía poder leer
a Hemingway, a Greene, a London
ni siquiera puedo concentrarme en soñar,
dormir al menos,
mientras escucho el despertador
que le dice a mi padre:
es hora de ir a trabajar.

( 2 - 2 - 12 )

20 jul 2018

balada

¿cómo hablar del grito?
¿qué decir de quien escapa sin ser perseguido?

el velador simula una galaxia
antes fue payaso triste

esta máquina galopa
como potranca sin freno

sólo estepa y viento

la combinación perfecta
de la soledad

intermareal


pájaros humo
queman paladar

la poesía (es una) falla
arde
embiste la razón

la marea
se va cuando recién vuelve

///

¿què hacemos con la sal?

6 feb 2018

doce


sobre la orilla de Gaza en cualquier momento–ayer hoy mañana
doce niños palestinos que lloran
juegan a hacer burbujas de sangre con sus antepasados
son explotados por un misil-marca-israel
diseñado y financiado por el
departamento-de-defensa-de-los-estados-unidos-de-norteamérica
dueños de decidir la paranoia y las invasiones

doce niños palestinos se vuelven burbujas de sangre
vuelan por el aire en busca de sus antepasados
se posan como pajaritos en olivos y cipreses



bajo el cielo del Magreb en octubre o en febrero
haga frío y calor, llueva el cielo, agujereé la tierra
doce musulmanes reciben las gotas democráticas de la oohtan
pilotos ingleses franceses yanquis nublan el cielo de Libia
y los paraguas no alcanzan y los destierros se precipitan
los estados son caotizados y los siniestros descontrolan bajo control

doce musulmanes libanesas o iraquíes o afganas
en octubre o en febrero
no soportan la lluvia ni las estrellas fugaces
y no conocen el silencio
doce musulmanes en cualquier esquina
siempre llueve, se agujerea la tierra



en las afueras de Alepo a cualquier hora del día o de la noche
doce mujeres sirias, que nunca vieron la-luna-salir-del-mar
son acribilladas por un comando de mercenarios
entrenados por altos mandos franceses y abastecidos con sus armas

dirán de los asesinos que no asesinan
que “luchan contra la tiranía”.
de las doce mujeres nadie dirá nada
nadie dirá que eran madres
que trabajaban en el mercado, en el ferrocarril, en el algodón
que preparaban tabule, que jugaban con sus hijos y con sus madres
que ardían de amor y no conocían el mar
nadie dirá que sus cuerpos acribillados formaban un océano rojo y cansado

al atardecer
sobre las ruinas milenarias del tiempo
a varios mares y cielos de allí
doce siniestros hombres de traje y corbata
planifican el terror
deciden cómo se verá el mundo
en qué lugar de la periferia situarán la culpa
el peso de los cuerpos y de las creencias
cómo amanecerá lo distinto, de qué color será el enemigo
y mandarán títeres camuflados para confundir

para la balanza occidental de este mundo
desequilibrado imperialísticamente
los muertos no se justifican
simplemente se distorsionan o se ocultan

11 ene 2018


antes de despertar
siempre siente lo mismo
como una creencia
una revelación que trae la marea de un océano que persiste:
la historia de la humanidad es la historia de la difamación.
oh sí, señor mío

desde
que simio chispó gota-símbolo en el mate y tentó el sentir
le dijo al del al lado, en susurro y especulación,
´aquel es otro, descuarticémoslo´.
así será nuestro reino

hasta
el brillo de las pantallas
en este tiempo-vidriera
¿dónde estás dios si no puedo verte?
oh señor necesito verte
adorarte en el santuario
aunque tu imagen se distorsione
por imagen misma que es

la tentación de creer que una imagen es la verdad que hace sentir

pasando
por Adán y Eva, pero sobre todo Eva
¿acaso los sofistas inventaron la posverdad?
y Eva, Evita, ¿quién màs?
loba y oveja que puso su pellejo para que coman todos
el guerrillero heroico de tu mirada
los piqueteros, las vaginas, los mapuches, las montoneras

la conquista continua en esta parte del mundo
y en cualquier parte del mundo
donde los difamadores digan ´aquel es otro, descuarticémoslo´
y digan caníbales, brujas, violentos
cencerros que traen el sonido de los bastardos
y un dedo apuntando
´aquel es otro, descuarticémoslo´
son mujeres,
son mujeres
y un dedo apuntando.

¿qué han hecho con vos Jesucristo?
mirá donde te han puesto hijo mío,
es hora de sacar esos clavos, de curar tus heridas
y al despertar haremos que nuestros ojos se miren
subiremos al cerro la libertad
sí ya todos estamos perdonados
sí vos lo hiciste
te quitaste esa cruz
para hacer la barricada
y el fuego


¿quién votò por vos diosito?
ahora sòlo multiplican palos y policìas
¿por qué hablan los blasfemos del odio?
¿cómo camuflan la temperatura de la sangre,
el corazón frío, helado
en la soledad de la cueva?
¿cómo se hace el amor, dios?
¿cuántas palabras se necesitan?
¿cuántas palabras usan para taparlo?
¿y si la carne soportara balas, clavos, azotes?
¿y si la seguridad està en la fuerza del niño bien alimentado?
repartir panes y peces, esa es la tarea

¿cómo haremos de ese sueño fe?
si estamos a punto de despertar pero la noche aún no se va
¿cómo haremos para derribar la noche?
¿cuántos piedrazos se necesitan?
esto es un acto de Fe


///


el vecino sale en chomba a la vereda
y grita a los cuatro vientos algo que le dijo la tele:
la tele le dijo que alguien dijo que le dijeron,
pero la tele habla calma y lleva traje
¿desde cuándo ese es el atuendo de dios?
¿dios te han transformado en un drone?
´vigila y castiga´ sea tu lema
bajo esta lluvia del diciembre final

el vecino sale en chomba, con un balde de agua
y grita ´descuarticémoslos´
y vierte agua a los arboles de la vereda, aunque,
la lluvia estè regando tu reino, dios
¿quién parará el diluvio?

qué feliz sería el vecino
sí sólo llovieran gases lacrimógenos
o balas
primero de goma, después de plomo
claro está, hay que seguir el protocolo

el vecino vino de roma y trajo consigo tu imagen
clavada en una cruz
¿qué han hecho con vos jesucristo?
clavó la cruz –valga la redundancia-
sobre la cabecera de su cama matrimonial
y allí te llenaste de polvo
sobre la pared de enfrente: la pantalla
¿cuántas paredes habrá que derrumbar?
¿cuántas vallas derribar?
¿y si tu madre, que está caminando hacia  Belén para parirte, se encontrara con un muro? ¿acaso eso está pasando ahora?
¿acaso esas piedras de paredones no causan daño?¿cuánto pesan esas piedras?
aunque pongan vallas, construyan muros, se encierren en palacios o nos crucifiquen
la convicción guía el camino
podemos ver en la noche y abrir la puerta al amor
aunque la pantalla diga
que ahí te quedarás
que tenés que vivir sufriendo
qué el prójimo ‘es otro, crucifiquèmoslo’

¿cómo no ibas a bajar de allí?
¿cómo no ibas a agarrar las piedras cuando bajaras de la cruz?
rodilla en tierra, manos rasgando el suelo
al lado tus hermanos
la noche no nos espanta
conocemos el fuego y la sed
buscamos la verdad y la justicia
todo a nuestro lado es hermoso y hermano
nos miramos en la convicción de libertad
esta tierra es tierra para vivir
ya no cargaremos la cruz
usted es justo,
quién estè libre de pecado que arroje todas las piedras,
y el pueblo se despertó.

22 ago 2017

nevazón

sí ya prendiste las pilchas
y seguís sin ver un carajo
largá las riendas
y dejá que te lleve

el bicho puede ver
                             el cristal
no como tus ojos
sino más allá

algunos lo llaman instinto
pero las machis
ya lo sabían
            antes de que vinieran

la serenidad no relincha
                                       olfatea
sigue el corazón del destierro
soporta el calor del frío
                                    ese ardor

aflojale la cincha
él sabe lo que hace


1 ago 2017

mi costado hembra

hay una mujer hundida en mi

una mujer sin ojos
se ahoga en mi vientre
me vigila
me clama en silencio

el suspiro de un aborto
un ruido
sangre por todos lados
todo el tiempo, por todos lados

así son estos días:
un cuchillo que grita
de la cama al baño
y sangre muerta

la mujer hundida en mi
se retuerce en mi vientre
y escribe poesía con la punta
de un cuchillo

del cuchillo que grita

yo la siento ahí
esbozando sus razones, sus penas,
el furtivo viaje de la libertad,
la escapatoria

clava la daga, poseída,
hambrienta, derramada

su voz oscura me habla al oído
y no puedo distinguirla
trato de nombrarla
de reconocerla

para que se vaya
o yo irme
a la calamidad del encierro
del blindaje vacío

pero sólo siento
el puñal
hundiéndose en mí

esa mujer ya soy yo